
Gracias a Dios cada vez tengo menos que escribir porque mi día a día empieza a ser normal, sin problemas ni sobresaltos. La universidad está bajo control: sigo las clases, puedo tomar apuntes y ya he hecho mi primer examen, aunque fue complicado acabarlo. Iba con la teoría aprendida de memoria pensando en plantarla tal cual en el papel y resulta que me pidieron una reflexión personal sobre la fotografía contemporánea. Con mi limitadísimo conocimiento de la lengua y mi escaso vocabulario, el resultado sólo pudo ser una redacción de niña de 8 años.
Más allá de la facultad, la vida Erasmus parece tomar forma con las primeras fiestas, cenas y viajes. El sábado estuve en Annecy con la universidad y tuvimos un frío increible durante todo el día, con viento, lluvia y hasta nieve incluida. Esta mañana también ha nevado en Lyon. Poca cosa, pero suficiente para que todas las chinas de mi pasillo se hayan vuelto locas gritando por la ventana.
Y también ha habido despedidas estos días. Mi amiga argentina se ha ido y la noche antes de volver a su casa convirtió su habitación en un mercadillo. Ahora tengo un cazo nuevo (el mío me lo robaron antes de ayer), un montón de comida, un teléfono con tecla de asterisco incorporada y no sé cuántos cacharros más que me dio. De todas maneras, pronto parto yo también. El día de mi cumple me mudo a mi nueva habitación de 18m2 con baño y cocina para mí solita. Aunque mi vida va a mejorar considerablemente, al final me da hasta pena dejar mi residencia de ahora.
Para acabar, confieso que me estoy conviertiendo en una marujilla francesa que no come en la universidad porque se le pasan los filetes de fecha, que se levanta temprano porque tiene que ir al banco o que se da prisa por llegar a casa porque cierran el súper. Es lo que tiene vivir sola.
Buena vuelta de Semana Santa para todos. ¡Yo mañana tengo mi único día de fiesta!
Más allá de la facultad, la vida Erasmus parece tomar forma con las primeras fiestas, cenas y viajes. El sábado estuve en Annecy con la universidad y tuvimos un frío increible durante todo el día, con viento, lluvia y hasta nieve incluida. Esta mañana también ha nevado en Lyon. Poca cosa, pero suficiente para que todas las chinas de mi pasillo se hayan vuelto locas gritando por la ventana.
Y también ha habido despedidas estos días. Mi amiga argentina se ha ido y la noche antes de volver a su casa convirtió su habitación en un mercadillo. Ahora tengo un cazo nuevo (el mío me lo robaron antes de ayer), un montón de comida, un teléfono con tecla de asterisco incorporada y no sé cuántos cacharros más que me dio. De todas maneras, pronto parto yo también. El día de mi cumple me mudo a mi nueva habitación de 18m2 con baño y cocina para mí solita. Aunque mi vida va a mejorar considerablemente, al final me da hasta pena dejar mi residencia de ahora.
Para acabar, confieso que me estoy conviertiendo en una marujilla francesa que no come en la universidad porque se le pasan los filetes de fecha, que se levanta temprano porque tiene que ir al banco o que se da prisa por llegar a casa porque cierran el súper. Es lo que tiene vivir sola.
Buena vuelta de Semana Santa para todos. ¡Yo mañana tengo mi único día de fiesta!


