jueves, 28 de febrero de 2008

Sigo aquí


Disculpas generales por mi ausencia durante esta semana, pero no ha sido intencionada. De hecho, sufro un mono bastante importante relacionado con la falta de conexión a Internet, pero no hay manera de remediar la situación, pues una serie de sucesos encadenados me impiden comunicarme y me mantienen semi-aislada de todo contacto con España.

En primer lugar, existía en mi residencia una sala de informática que cerró por mantenimiento dos días después de mi llegada y que jamás ha vuelto a abrir. Aun así, es posible comprar una tarjeta wifi, pero hace 8 días que la intento conseguir y no hay manera de que me la vendan. También tengo un teléfono en mi cuarto, pero tan antiguo que no tiene asterisco, tecla vital si necesitas introducir el pin de una tarjeta de llamadas internacionales. Añadiré a esto último que, tras pedir que me lo cambiasen, me dijeron que la residencia no lo iban a hacer, que me comprase yo uno nuevo.

Como única solución está la red wifi del McDonalds, de cuyos productos estoy ya hasta las narices, y una biblioteca de la zona, que cierra a las 7 de la tarde, lo que reduce al máximo mis posibilidades de conexión cuando vengo de la facultad.

Más allá de estos pequeños contratiempos, ésta está siendo sin duda mi semana estrella, aquélla donde aparecen todos los problemas que una pueda imaginarse. Desde el lunes intento acabar los trámites que me quedan para poder vivir tranquila sin preocuparme por tanto papeleo, pero es imposible. Cada mañana aparece un nuevo asunto que me trae de cabeza todo el día y que me hace dar 80 vueltas.

El martes fue la residencia: cuando tenía todo a punto para mudarme a un mini apartamento de lo más apañado resulta que me entero de que no puedo dejar la habitación donde vivo ahora hasta el mes que viene. Ayer fue la universidad: intento escoger mis asignaturas a contrarreloj, porque hace un mes que empezaron las clases, pero hay dos obstáculos importantes: una coordinadora desaparecida que debe darme el visto bueno a todo lo que hago y un profesor muy simpático, cuya clase es la única donde tengo plaza asegurada, que me exige no cometer ninguna falta de ortografía en el examen de mayo. “Pero si soy Erasmus…” –le suplico-, “Bueno, así aprendes. Lee mucho y escribe redacciones todas las semanas para que te las corrijan tus amigos franceses”

Por suerte, cada vez que aparece un problema también surge un nuevo amigo. No sé de dónde salen pero me estoy encontrando con las personas que necesito en el momento que me hacen falta. Y así paso los días. Hartita perdida de 10 de la mañana a 7 de la tarde y empezando a disfrutar de la experiencia de ahí en adelante con la gente que voy conociendo.

Espero conseguir pronto la dichosa tarjetita del wifi para devolver todos los mails que debo y poder comunicarme de una vez a la hora que me de la gana. Mientras tanto, perdonadme la ausencia. Esto de no tener Internet me está matando.

4 comentarios:

Dreamwithme dijo...

Estoy pensando en la pobre gente que vaya a la biblioteca a estudiar y te oiga teclear... jajaja!

Mucho ánimo, mi niña! Ve haciendo la cuenta atrás para cambiarte y, si pudiste con la ORI, puedes con todos los papeles que te pongan por delante.

Montones de besos!

Anónimo dijo...

Increible película de terror francés. Te admiro, que valor, yo ya habría mandado a los gabachos a tomar por culo y me vendría para la tierra patria.

Por cierto el otro día estuve por tu tierra, Tres Cantos tiene sus encantos, sí lo sabré yo, jejeje.

Bueno, pues un beso desde la redacción más radiofónica del mundo.

JUAN

Anónimo dijo...

y hablando de teclear, no se porque me acuerdo de repente de esa mujer tan guapa compañera vuestra, y que teclea tan bien!!!

que profes mas majos tienes no???

ANIMO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

celiatleti dijo...

Soma, tienes una adicción a Internet y debes superarla. El primer paso, reconocerlo, ya lo tienes...

¿Te acuerdas?
"I´m Paul and I´m an adict..." Kellerman

Aproveho: No a la 3ª temporada de Prison Break, no más destrozos, por favor!