
Después de una semana tratando de arreglar las cuestiones relacionadas con la supervivencia básica, parece que ha llegado el momento de ponerse con el idioma. La verdad es que entiendo más de lo que pensaba y hablo menos de lo que creía, lo cual no está mal, pues al menos me entero de las cosas.
Mi primera gran adquisición ha sido una radio despertador que, mientras llegan los amigos, se ha convertido en mi profe de francés particular. Ahí la tengo todo el día, contándome cosas de todo tipo. He descubierto dos emisoras en las que sólo hablan, sin música ni historias, cuyos programas son de lo más variopinto: el domingo por la tarde me tragué dos horas largas de tertulia en las que unos cuantos discutían sobre el islamismo suní, chií y las interpretaciones del Corán de no se qué, lo juro.
También me he comprado un libro de 5º mano que me ha costado 50 céntimos y Le Monde Diplomatique de febrero, para no descuidar los asuntos internacionales ahora que soy capaz de escribir sin faltas el nombre y apellido de los presidentes y primeros ministros de medio mundo.
Me está siendo muy útil, por otro lado, la educación de los franceses. Las conversaciones clásicas de cortesia en el súper, el pasillo o la panadería las dicen enteras, siempre, por lo que a base de escucharlas soy capaz de reproducirlas hasta con acento. El problema surge cuando te encuentras a tu vecina de habitación, asiática de procedencia indeterminada que no habla ni una palabra de francés o de inglés. Tras varios intentos de comunicación fallidos, montones de gestos y no se sabe cuántas carcajadas ante la imposibilidad de intercambiar un mínimo de información, te despides diciendo Bonsoir, hija. A ver si las dos aprendemos francés y dentro de unas semanas podemos ser amigas.
2 comentarios:
Bonsoir, hija! No te preocupes que de aquí a nada acabarás hablando por los codos... y esperemos que los demás espabilen pronto!
Mientras tanto, culturízate mucho y aprovecha para conocer bien la ciudad para cuando vayamos :)
Y al salir del zulillo!!
Un beso gordote desde los Valladolides (estoy recién llegá)!
jjejej... no puedo evitar reirme cuando te imagino sobregesticulando con la china....
Bonsoir, soma
Publicar un comentario