Efectivamente, empiezan a cumplirse todas aquellas cosas que la gente me ha ido diciendo en las últimas semanas. Hoy, primer día, ya van dos: el Erasmus te hace más fuerte y una vez que llegas no quieres volver.
Con respecto al primer punto, sólo puedo decir que mañana voy a amanecer con los músculos de Hulk Hogan. No podéis imaginar la odisea de cargar con las maletas. Yo y mis 30 kilos de acompañamiento nos hemos paseado por Lyon toda la mañana. Hemos subido una escalinata digna del mejor melodrama, con sus curvas, descansillos y peldaños que nunca acaban. Hemos andado lo indecible en busca de una parada de metro. Hemos cruzado puentes, avenidas y rues a montón. Nos hemos equivocado de lado cada vez que había dos opciones de camino y finalmente, hemos llegado a la residencia a tiempo para que no tuviésemos que esperar al turno de tarde. ¿Pero cómo podía terminar ahí el paseo? Cuando creíamos que los kilos y yo íbamos a dejar de ser un bulto andante, resulta que aparece un seguro de alojamiento tan importantísimo que no es posible ni siquiera que te den las llaves de la habitación para dejar el equipaje. Y nos hemos ido, mis kilos y yo, en busca de una aseguradora situada en el quinto pino. Además, estaba cerrada.
Ahora que ya estoy aposentada en mi habitación, se cumple el segundo punto: sólo por no volver a cargar el equipaje, de aquí no me muevo más. Quien me quiera en España, que venga y me ayude con las maletas. De verdad, estoy molida.
Por lo demás, aún no sé qué me parece. Un coreano ha estado a punto de encerrarme por accidente en un sótano sin salida aparente de la universidad; la habitación tiene nevera, algo que no esperaba, pero para compensar, también tiene partes que se caen a trozos. Mi francés es mejor de lo que pensaba: nadie hablaba inglés hoy y he sido capaz de hacer todas las gestiones con éxito. En cuanto a los amigos, por ahora 0. No sé, a ver mañana qué pasa.
Con respecto al primer punto, sólo puedo decir que mañana voy a amanecer con los músculos de Hulk Hogan. No podéis imaginar la odisea de cargar con las maletas. Yo y mis 30 kilos de acompañamiento nos hemos paseado por Lyon toda la mañana. Hemos subido una escalinata digna del mejor melodrama, con sus curvas, descansillos y peldaños que nunca acaban. Hemos andado lo indecible en busca de una parada de metro. Hemos cruzado puentes, avenidas y rues a montón. Nos hemos equivocado de lado cada vez que había dos opciones de camino y finalmente, hemos llegado a la residencia a tiempo para que no tuviésemos que esperar al turno de tarde. ¿Pero cómo podía terminar ahí el paseo? Cuando creíamos que los kilos y yo íbamos a dejar de ser un bulto andante, resulta que aparece un seguro de alojamiento tan importantísimo que no es posible ni siquiera que te den las llaves de la habitación para dejar el equipaje. Y nos hemos ido, mis kilos y yo, en busca de una aseguradora situada en el quinto pino. Además, estaba cerrada.
Ahora que ya estoy aposentada en mi habitación, se cumple el segundo punto: sólo por no volver a cargar el equipaje, de aquí no me muevo más. Quien me quiera en España, que venga y me ayude con las maletas. De verdad, estoy molida.
Por lo demás, aún no sé qué me parece. Un coreano ha estado a punto de encerrarme por accidente en un sótano sin salida aparente de la universidad; la habitación tiene nevera, algo que no esperaba, pero para compensar, también tiene partes que se caen a trozos. Mi francés es mejor de lo que pensaba: nadie hablaba inglés hoy y he sido capaz de hacer todas las gestiones con éxito. En cuanto a los amigos, por ahora 0. No sé, a ver mañana qué pasa.
7 comentarios:
Evaaaa que pena que no estaba Luis para ayudarte!!! jajaja que guay que ya te hayas asentado y el terror al primer día ya haya pasado!! Ahora toca la misión 'makin friends'... A ver cuando tienes el primer fiestón Erasmus
P.D: la Ciller me ha dicho que me aprueba :P
UN BESOTEE
Hulk Hogan, así Pablo no puede reñirte por no hacer deporte! Me ha encantado lo de "rues a montón" y lo del coreano. Y aplausos a ese frigo que va a rebosar del mejor chocolate francés!
Qué alegría que estés bien, que ya hayas tomado posesión de tus dominios y ahora... a dormir muchito!
Mil besos, mi niña (perdón, "nigna"). Cuánto extrañamiento siento! Y acuérdate... café "olé"!
Por favor Somalí! Qué desarraigo siento cuanto te leo tan lejos, en serio, es una sensación un poco rara... jo, menos mal que seguro que vamos a verte...
Enhorabuena Agus! Eres digno del amor de Ciller!
¿Qué tal la delincuencia?
¡Besitos 1000!
Y cesi dijo:
Hola compagnera de sensaciones! Y de carencia de egnes!!! Um... si la foto es de allì y has tardado tan poco tiempo en colgarla es que tienes internet en la habitaciòn o lugar cercano... cogno!!
Un beso grande, mucha suerte, y no te preocupes por los amigos, dèjales que se desperecen y aparezcan, ellos estàn esperando lo mismo de ti!
Hola chica guapa, que sepas que tu blog esta siendo seguido de cerca en la mejor redacción del mundo, por supuesto la de deportes de EFE.
Me alegro mucho de que te estes aclimatando tan rápido. Espero que te acuedes un poquito de nosotros.
Por lo demás, verás como mañana conoces a alguien y quiere ser tu amigo, y si no es así pues pon carita de pena, que a mi siempre me funciona con mi madre, jejeje.
Un besete, y que viva la revolución francesa.
Hola Ana, soy tu tocaya de la Agencia EFE. A mí tb me queda poco xa embarcarme en una aventurilla en el extranjero... así que dentro de unos días tendré que empezar a sufrir con las maletas y esas cosas. Cuando estés agobiada piensa que hay más gente en esa misma situación. ¡Igual te ayuda! Disfruta mucho la experiencia y no te desesperes... un beso
EEEhhhh!! Queremos otro post pronto!
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